CXXIV - NOCHE EN UN CENTRO DE SALUD DE LA SIERRA DE MADRID

 

CXXIV

06/08/2025

NOCHE EN UN CENTRO DE SALUD DE LA SIERRA DE MADRID

 

No se sabe bien qué día de entre semana es. Te has ido muy lejos y, a veces, el Mapas del móvil no sabe ubicarte entre los surcos de la montaña. Es una tarde calurosa: lo de siempre, picaduras de avispas, ganglios infectados, demandas de antibiótico sin necesidad de prescribir antibióticos… Partes la tarde, después la noche. Tal vez no puedes dormir, paseas, las instalaciones se abren como un pequeño acertijo de laberintos. Es un pergamino que no habías previsto. Son las dos de la madrugada. Suena la urna frigorífica de las vacunas. Suena el portazo de una ventana del centro que se dejó abierta. La ventana daba a una calle donde se cometen delitos. ¿Habrá entrado alguien? Las taquillas se vuelven centinelas de hojalata, alguna está tirada por el suelo. En los baños, hay muchas puertas distintas, algunas cerradas, otras abiertas. ¿Se habrá podido esconder aquí? ¿Qué busca en esta noche? Tengo sueño, pero no puedo dormir. Es un estado de la materia con un ruido blanco. Tengo tanto cansancio como para llenar la distancia del Tigris al Éufrates. Vuelvo a la habitación: mi escritorio donde acudiré para cerrar o reiterar algún poema y mi mochila abierta de par en par. Echo el pestillo. Miro por la ventana: hay una casita blanca con una terraza, una señora llora. Se escucha el lamento. Sobre la terraza hay tres banderas de países distintos. Después vuelve a casa, oigo unos pasos en la puerta. Hay alguien detrás, estoy seguro. Me hago el dormido, la pantalla del ordenador pareciera delatarme. Tocan a la puerta. Es el celador: ¡Sal, tienes clientes! Afuera, un matrimonio con las manos llenas de sangre y una fotografía en las manos.

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