BAKURIANI (GEORGIA) ¿Dónde estará ese mundo que persigo? ALFONSINA STORNI Debió ser la caricia de un adiós incubándose todavía bajo la cuchilla nevada de la noche en el Cáucaso. El viento no se mueve y, sin embargo, va creciendo como tumba sumergida en la profundidad roja de nuestro habitante interior sin ser visto. Recuerdo el refugio de madera y el reggaetón lento. También los ojos de la chica ucraniana creando hueso y raspútitsa — de esto último hace cuatro inviernos — . La misma chica cuyo marido asesinaron por proteger Kiev del invasor la semana pasada. ¿Dónde quedó el mundo prometido en sus ojos de niña? Me hablan en el lenguaje georgiano: misma lágrima amarga, mismo llanto de frío de la especie. Disfruto de la bebida espirituosa que comparto con un amigo croata con el que no sé decir una sola palabra y continúo contemplando también a la mujer de ojos niebla. Ni...