V. EL AGUA DE LOS BESOS
V. EL AGUA DE LOS BESOS
El agua de los besos permanece en la memoria mucho más
tiempo del que uno tiene previsto. No te reconoces en la noche. Hay sombras,
humo y uñas con piedrecitas y brillo permanente. La discoteca parece una boca
espesa en la que el extracto de vainilla de los perfumes se difumina con el
wisky pisado por el suelo. Sólo entonces aprecias el movimiento. Los cuerpos
mojados. La pulpa económica que resbala. Sientes el peso del naufragio social
en su aproximación teórica. Una tierra donde los amigos están lejos. Unas veces
se escribe, otras simplemente se tropieza con lo reescrito.
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